
El camino está vallado en toda su extensión. A cada paso, uniformados que rodean, vigilan, revisan con detectores de metales. El camino se inicia en la puerta de Tribunales, sobre Lavalle, continúa por dentro del Palacio de Justicia, deriva en una jaula y finaliza en las puertas mismas de la sala de la Cámara Federal (donde se realizó el Juicio a las Juntas), seccionada en dos grandes áreas por vidrios blíndex. De un lado el público, del otro el juicio. ¿Metáfora del largo camino hasta alcanzar justicia o síntesis práctica para lograr aplicarla? Desde ayer, al menos, podrá decirse que el para muchos impensable juicio a Cromañón finalmente se inició. Un hito jurídico que para una sociedad escaldada por la injusticia y la corrupción sonaba a utopía. Ahora que comenzó, muchos padres todavía guardan la recelosa idea de que es una puesta en escena, una teatralización. Sólo al término del juicio se encontrará respuesta. Por ahora, la causa, compleja, se complica. Son quince acusados (además de la ciudad y el Ministerio de Interior por demanda civil); cuatro grupos de querellantes y la fiscalía. Cada parte acusadora acusa diferente, y cada parte defensora, se verá, defiende diferente. En el centro del escenario, Omar Chabán recibió acusaciones que van desde homicidio simple hasta estrago doloso por el mismo hecho. A su lado, los integrantes del grupo Callejeros pasaron del homicidio simple a siquiera ser mencionados en la acusación por otros dos grupos de querellantes. El grupo mayoritario acusó por homicidio simple a 14 de los 15 imputados. Y en el caso del fiscal, fueron 11 acusaciones por estrago doloso.
El debate se inició y se desarrollará en la sala del Juicio a las Juntas, de la Cámara Federal, cedida al Tribunal Oral 24 para realizar las audiencias. Está integrado por los jueces Raúl Llanos, María Cecilia Maiza y Marcelo Alveró. Ayer fue la primera audiencia y está contemplado que continúe este viernes y posteriormente todos los lunes, miércoles y viernes, hasta que finalice. Siete meses calculan. Trescientos cincuenta testigos, dicen.... Continuar leyendo